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A partir de esa fecha se dedicó una ermita a este santo y la
víspera de su fiesta se hacen hogueras, por la tarde el alguacil anuncia el
comienzo de la fiesta y la llegada de la música.
Hay una jota dedicada a
esta fiesta y la copla nos dice del mes de febrero: "El primero hace día, el
segundo Santa María, el tercero San Blas, el cuarto San Blasito y el quinto
Santa Águeda".
Por estas fechas se celebran también las fiestas de los
quintos. En San Blas se ponen en la garganta los cordones de lana bendecidos,
para proteger de las enfermedades. En este día comienzan las subastas de
productos de todo tipo, lo mismo se subastan trozos de matanza, que roscos
bendecidos, o un gato. Con las cantidades obtenidas se mantiene la ermita y su
fábrica.
El Carnaval se ha mantenido en Cornago a lo largo de los años,
antes de cada Cuaresma se disfrazaban los mozos y chiquillos y con sus disfraces
asustaban a los vecinos a la vez que les arrojaban harina, cenizas o agua. La
cara se tiznaba con betún o con barro y aceite.
La Semana Santa es un
período de gran devoción ya que es muy pronunciado el espíritu religioso de este
pueblo. Las procesiones son un gran espectáculo por esas calles empinadas y las
Coplas de la Pasión denotan un sentir trágico y triste.
El Domingo de
Resurrección se hacían enramadas y coronas a las mozas con ramas de chopos y de
otros árboles. También en esa fecha se queman los Judas, en una fiesta que se
incendían muñecos rellenos de paja y vestidos de forma estrafalaria.
El
Domingo Segundo de Pentecostés se hace una "jira" al campo o al río y sobre todo
los niños y mozos preparan su tradicional merienda.
El día de la Cruz de
mayo se celebra "el matar las viejas", que consiste en un recorrido petitorio de
todos los niños. Éstos golpean las puertas en las que residen las ancianas y se
solicitan dávidas y alimentos, con este cantar: "A matar las viejas, por todo el
lugar, sino nos dan huevos, ellas caerán".
En San Antonio, el 13 de junio
se realiza otra de las subastas y de nuevo productos muy diversos suben de
precio por la devoción al santo y por la ostentación de los vecinos.
Las
fiestas patronales se celebran el 12 de septiembre, dedicadas a la Virgen de la
Soledad. En ellas hay encierros, baile, abundante zurracapote y
calderetes.
En Todos los Santos se repicaban las campanas durante toda la
noche, y las hogueras han sido elemento festero importante. Se celebran en San
Blas, en Santa Catalina el 25 de noviembre cerca de su ermita, en Santa Lucía el
13 de diciembre y el día de Nochevieja.
La víspera de la Inmaculada se
celebraba una fiesta de mozos: "la de echar la voz", que consistía en una cena y
una gran hoguera. Y el último día del año se sorteaban las mozas, emparejando a
todas las personas solteras de la localidad.
La Aldehuela de Valdeperillo
celebra una de las fiestas más curiosas de La Rioja, eucadrada dentro de las de
bendición de animales, que tiene su semejanza con las de Ojacastro, la aldea de
Ezcaray, San Antón o la villa de Laguna de Cameros.
La víspera de la
fiesta se hace una hoguera y entiempos se levantaba un gran chopo delante de la
iglesia. El día de la fiesta se celebra una procesión por las empinadas calles
con imágenes de San Antón y San Sebastián. Después de la misa se dan "las
vueltas" con los animales alrededor de la iglesia, con lo que se consigue
preservar a los animales de cualquier enfermedad.
Por la tarde se cambian
las varas los alcaldes de mozos, y se hace la tradicional subasta. La fiesta era
muy compleja en el pasado eligiendo un mozo de gaita que podía elegir la moza
para el baile.
En esta aldea eran muchas las fiestas, rogativas y
bendiciones de campos, y en la actualidad se reduce a la celebración de la
Virgen del Rosario.
Otras muchas fiestas tenía el calendario de esta
villa con su aldea, en la tradición y en los dichos aparecen numerosas fiestas
hoy perdidas.
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